Mas alla del "si, acepto"..siempre he pensado que planear una boda es un entrenamiento para el matrimonio... porque?
Porque he visto parejas dedicar 12 meses a elegir el color de las servilletas ideal, la musica o los trajes, pero ni diez minutos a conversar sobre como manejaran las finanzas o como navegaran las crisis familiares.
Como organizadora entiendo que una ceremonia es un evento de un dia, sin embargo un matrimonio es un proyecto de vida.
Por eso mi proposito ha evolucionado ,no solo quiero acompañar a las parejas a planificar una fiesta; las apoyo a entrenar para la realidad que empieza cuando las luces del salon se apagan.
"El brillo de la fiesta" vs. "La luz del hogar"
La industria suele vendernos la idea de que la meta es el banquete, el vestido y la foto perfecta..y (eso es importante claro)
La verdadera meta es que,cuando se apague la musica y los invitados se vayan, queden dos personas con herramientas solidas para convivir.
Las acompaño en este proceso porque creo en:
*La planificacion con proposito: cada decision de logistica es una oportunidad para practicar la negociacion y el respeto mutuo.
*El entrenamiento de habilidades: Hablamos de comunicacion asertiva, resolucion de conflictos y valores compartidos, mientras elegimos catering..
Mi exito no es que la boda salga perfecta (que saldra), sino que esa pareja tenga los cimientos para celebrar sus bodas de oro.
Mi compromiso es ser ese cable a tierra que les recuerda que mientras diseñamos la estetica tambien fortalecemos el musculo de su union, para que cuando lleguen desafios reales de la vida ya sepan como trabajar en equipo.
"Porque una boda hermosa es un gran comienzo y un matrimonio solido es el verdadero exito"